Reyes

“Se oía el mar, como un alud continuo, trueno incesante de un temporal hijo de quién sabe qué cielo. No se detenía un instante. No conocía el cansancio, ni la clemencia. Si lo miras, no te das cuenta de todo el ruido que hace. Pero en la oscuridad… Todo ese infinito se convierte solo en fragor, muro de sonido, grito abrumador y ciego. No se puede apagar el mar cuando arde en la noche”

Oceano mar – Alessandro Baricco

Ardes al sentir su mirada. Es tan abrumadora, tan directa, tan sincera, que pedirás clemencia. No soportamos tanta verdad – atronadora – ni que nos la digan de esta manera. Querrás ser galo y que el cielo, no sé de que madre, caiga sobre tu cabeza.
Porque Reyes es ese Mar de certezas que no se detiene. La belleza es así.