Comercial

Es una palabra que siempre suena mal, pero que todos utilizamos. Parece que renegamos de la compra/venta de nuestros trabajos, aunque sea ya una parte de nosotros indispensable para sobrevivir.

Aún así, buscando la mayor suavidad posible para que la palabra no retumbe en nuestros oídos, en mis trabajos pretendo volcar mi admiración y respeto absoluto hacia las modelos. Personas, que nunca objetos, que me regalan sus miradas, sus expresiones, su intimidad, su alma. Que menos que intentar compensar semejante regalo con el mayor de los esfuerzos para que ellas se vean tal y como son: mujeres.