Esperanza

Hoy no es un día cualquiera. Ni las última semanas tampoco. Mi mundo se ha derrumbado, y hoy los recuerdos me terminan de romper mi alma devastada.

Si escribo es porque busco aire en cualquier rincón, desesperado. Busco explicaciones, razones, para intentar continuar. Soy otro romántico que se desvanece porque le han roto el corazón. Y, en esa desaparición, intento agarrarme a una esperanza inalcanzable, pero esperanza al fin y al cabo. Una esperanza en forma de milagro, que es es lo último que se puede perder, puesto que la vida ya no importa, porque ya no se puede perder más.

Me niego a pasar página. Me niego a continuar. No me resigno a perder mi sueño. Lucharé desde mi silencio, desde mi nueva invisibilidad. Esperaré ese milagro que la esperanza me dice que existe. Esperaré hasta que mi alma expire su último aliento, y dé paso a la más negra de las oscuridades.

Fin

Me convertí en el dragón del que siempre te dije que te iba a proteger, a pesar de saber que no necesitabas ayuda para defenderte de él.

Y ahora, mientras sofoco mis llamaradas en un lago lleno de sal, me doy cuenta de que ya no hay cuento que valga, puesto que todo ha llegado a su fin.

Busco un volcán activo donde arrojar mis escamas verdes de envidia, donde morir junto a mis sueños de ser valedor de tu mirada. Ese volcan, de donde creí nacer, se convertirá en mi tumba de la que no pienso reunir cenizas para de nuevo volar.

Adiós. Ya te dejo volar. Y lo hago suplicandote que comprendas que si te hice daño fue por quererte querer, no por querertelo hacer.

M(izu)

Agua que se estanca cuando quiere fluir. Empuja con fuerza las paredes opresoras, y explora con suavidad rendijas por donde discurrir.

No. No es otro volcán. El agua no fuerza la salida, la busca. Cualquier hueco es bueno para encontrar el principio de la huida. Deslizarse, no romper. Crear, no destruir.

Toca abrir compuertas…

Túnel

Hoy, por fin, la luz del final del túnel dejó de ser el expreso de la media noche para convertirse en algo cegador, cálido, intenso… Algo tan suavemente duro que necesitaba volver a sentirlo sobre mi.

Hoy, por fin, atravesé ese túnel dónde me encontré en la mitad del mediodía, y comienzo a caminar por sendas donde ya no todo serán sombras.

Hoy, por fin…