Esperanza

Hoy no es un día cualquiera. Ni las última semanas tampoco. Mi mundo se ha derrumbado, y hoy los recuerdos me terminan de romper mi alma devastada.

Si escribo es porque busco aire en cualquier rincón, desesperado. Busco explicaciones, razones, para intentar continuar. Soy otro romántico que se desvanece porque le han roto el corazón. Y, en esa desaparición, intento agarrarme a una esperanza inalcanzable, pero esperanza al fin y al cabo. Una esperanza en forma de milagro, que es es lo último que se puede perder, puesto que la vida ya no importa, porque ya no se puede perder más.

Me niego a pasar página. Me niego a continuar. No me resigno a perder mi sueño. Lucharé desde mi silencio, desde mi nueva invisibilidad. Esperaré ese milagro que la esperanza me dice que existe. Esperaré hasta que mi alma expire su último aliento, y dé paso a la más negra de las oscuridades.